
Por. Marcelo Fabián Palermo
El mismísimo Beto Pérez estuvo por tierras paseñas el pasado 10 de diciembre de 2011.
En la base militar de Fort Bliss, se presentó ante militares y civiles para brindar una clase especial de Zumba. Los concurrentes, ¡más que agradecidos!
Su voz suena segura y alegre, su sonrisa y semblante positivos y entusiastas. Camina y Saluda. Aunque no tenga mucho tiempo, él siempre se hace espacio para la firma de autógrafos y abrazos con los seguidores. Se trata de Beto Pérez, aquel entrenador personal que alguna vez, durante la primera mitad de los años ’90 en su Cali natal, Colombia, olvidó llevar sus casetes de música para su clase de aeróbicos y decidió utilizar, a cambio, una combinación de música latina y caribeña que resultó en el deleite de los asistentes a tal clase. Ese fue el puntapié inicial, a modo de accidente afortunado, eso sí, para lo que luego se convertiría en uno de los programas de ejercicios más destacados y exitosos: Zumba Fitness.
Esta visita a la Ciudad del Sol del sur de Texas, El Paso, fue la segunda. “Estuve en El Paso hace tres años y me da mucho gusto volver para ver que ya hay instructores de Zumba de gran calidad. Eso se ve también en las convenciones de Zumba, cuando desde este y otros sectores llegan muy buenos representantes que hacen ver muy bien a su región”, comenta Beto.
Su paso por la ciudad, tras haber llegado de Japón, tuvo el objetivo de brindar una clase especial en las inmediaciones de la base militar de Fort Bliss, tanto para personal militar como para civiles.
La odisea de su constante aventura zumbera es ilimitada, a tal punto que Beto Pérez, o El Jefe, como les gusta llamarlo a muchos instructores, pasa gran parte de su tiempo entre las paredes de aviones que le trasladan a diferentes partes del mundo.
“Ahora, tras haber tenido una gran experiencia en Japón, acabamos de terminar esta clase en la base de Fort Bliss, algo que me da mucho gusto porque me brinda la oportunidad de interactuar con personal militar y con seguidores de zumba de esta área, y ya vuelvo a Miami. Pero luego, muy pronto, en enero, partiré a Nueva York para presentar el flamante programa “Sentao”, luego voy a Londres en febrero y a París en marzo, para volver nuevamente a suelo estadounidense, aterrizando en Los Ángeles, California”, explica Beto su itinerario. Respecto al programa “Sentao”, se trata del nuevo método de entrenamiento y baile incorporado a la familia de programas de Zumba. En este caso, la rutina se basa en la utilización de una silla para entrenar al ritmo del ya famoso y entretenido estilo zumbero, pero con la variante que brinda el novedoso programa.
“No paras un segundo”, le señala quien escribe estas líneas, con una sonrisa, a modo de anticipación de la siguiente pregunta, que se refiere a las actividades favoritas en un día libre, o medianamente normal, cuando puede escapar por un rato del ojo observador al que ha quedado expuesto desde que se volvió una figura pública.
“Me gusta andar en moto, ir a la playa y siempre busco una buena película para ir a ver al cine”, dice.
Beto ha convertido sus sueños en realidad a base de talento y esfuerzo denodado. El largo camino hacia la cima le hizo ir pasando etapas, lo que representa que hay cosas que ya quedaron atrás, aunque formen parte de su vida para siempre. “Yo soy el mismo aquí que el que era en Colombia, pero nunca miro hacia atrás. Me gusta ver hacia delante, caminar sin detenerme hacia mis objetivos. No vivo en el pasado porque la manera más efectiva de avanzar en la vida es yendo hacia adelante”, señala.
Ya hace bastante que Beto reside en Miami. Esa ciudad lo ha “adoptado”, como él mismo señala, y “me brinda todo lo que necesito para sentirme que es mi casa. Es, de hecho, mi lugar. Miami me encanta”.
“El Jefe” se declara feliz por el hecho de poder interactuar en su lugar de residencia, Miami, con personas que representan las diferentes culturas de América Latina y el mundo, algo que hace también cuando viaja, y por tener la posibilidad de deleitarse con exquisitas comidas “por ejemplo, en restaurantes colombianos o argentinos”, dice.
Sopita de Pollo
Cual si se tratase del tierno abrazo de una abuela, al hablar de su platillo favorito, Beto despunta una sonrisa de oreja a oreja. “Mi comida favorita es la sopita de pollo”, indica. “Yo me debo cuidar en referencia a lo que como porque cuando ando de gira necesito mantener una dieta saludable”, dice. Pero su preferencia gastronómica no debe de ponerle en aprietos a la hora de elegir, ya que la sopa de pollo es nutritiva en todas sus variantes.
Beto Pérez siempre se hace tiempo para los seguidores zumberos. A él le gusta mas bien decir que es parte de la multitud que baila y entrena junto a él. Es habitual, de hecho, que cada vez que se presenta sobre un escenario haga subir, junto a los integrantes de su equipo que le acompañan, a instructores de zumba de cada región para que bailen con él y, tras finalizar, sentir la satisfacción de que otro grupo de gente ha cumplido con su misión de adoptar un estilo de vida más saludable.
“Otra costumbre mía es la de acostarme temprano para disfrutar de un buen descanso”, destaca Beto. Y eso sí que se lo merece. Como el caso que se pudo observar en el escenario montado en el campo Biggs de la base de Fort Bliss, el pasado 10 de diciembre de 2011 cuando, al final de la clase que Beto dirigió, una instructora de Zumba le abrazo y agradeció hasta las lágrimas lo que él le ayudó mediante su producto (Zumba) para que ella pudiera perder peso y recobrar su salud, existen miles de testimonios, como ya se cuentan en millones quienes practican al ritmo de este programa de entrenamiento, que certifican la buena obra de Beto y su muy bien dispuesto equipo de personas que conforman el staff de Zumba Fitness.
Evidentemente, el momento de los testimonios, los abrazos, saludos, incontables agradecimientos y la sonrisas mezcladas con lagrimas de alegría y emoción, son como esa maravillosa e inigualable “sopita de pollo” que Beto tanto disfruta.
Ya sea que salga el sol, llueva nieve o truene, que se trate de un rincón o el otro del mundo, Beto Pérez y su destacado equipo de Zumba Fitness están prestos a propagar un mensaje de bienestar de manera global. Y esto cada vez sucede más seguido.
Definitivamente, este es un gran momento para enamorarse de Zumba. Y también para abrazar cálidamente sus ventajas, tal como lo hace quien disfruta de una deliciosa y cálida sopita de pollo.
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